La cuarta dimensión.
Vivir conectado.
La esencia del
dolor más profundo y desgarrador de perder a un hijo.
La partida de
un hijo es el sabor más amargo de la vida. En vuelto en papel tristeza y color
lagrima.
La esencia está
en la capacidad de transformar la amarga
experiencia y deleitar cada momento durrísimo como el mayor aprendizaje de amor
con el corazón roto en mil pedazos.
Cada momento
es único e irrepetible. Amargo o dulce. Cada uno tiene su esencia y su esplendor
alegre o triste.
Amar o
sentirse amado en el pre curso normal y corriente de la vida, es relativamente fácil.
Todo está a nuestro alcance. Podemos abrazar, oír, hablar, ver….y disfrutar físicamente
de las personas que queremos.
Vivir conectado diariamente con uno de los seres que más amas, sin su físico
es entra en la cuarta dimensión oculta y que mágicamente hace vibrar todos los
poros del corazón y del alma y te eleva a comprender que la muerte solo es un
pequeño afluente de la vida.


Bendito seas Miguel, que esa conexión sea cada día más intensa para poder así dar vida a tu corazón de padre. Yo no puedo lograrla, los mejores recuerdos son los que me arrancan más lágrimas ¡lo extraño más, me hace más falta esa vida carne de mi carne, sangre de mi sangre, alma de mi alma! ese hijo que nunca murió...pero que a mi me falta.Dios te bendiga y que siempre Rodrigo esté junto a vos, conectado, llenando tu alma de luz.
ResponderEliminarMe gustan tus letras de madre, cargadas de dolor y de amor al mismo tiempo. Un abrazo de esos que pueden abrazar la tierra y el cielo al mismo tiempo.
EliminarGracias, Miguel...compañero de camino, admirado por mi corazón.
EliminarNo soy capaz de comprender el dolor, que pueden sentir unos padre por la pérdida de su hij@.
ResponderEliminarA las personas no nos han preparado para asumir tanta tristeza, tanta sin razón tanta pena.....pienso el corazón se les debe de parar a los padres en ese momento, y siguen viviendo, sin sentir, porqué en su corazón debe quedar tal agujero, el que se ha llevado su hijo consigo, que dudo de que estos padres como tantos otros, tengan un motivo para vivir....Otra cosa es que si tienen más hijos, deban de sobrevivir, pero ya no es lo mismo, es demasiado cruel, privar de la alegria a unos hijos por la auséncia de otro, sin embargo y lamentablemente es así
Afortunadamente, no ha sido mi experiéncia, pero si las he conocido en varias personas, y ante tan inmenso dolor, no hay otro tipo de reacciones
Nadie es capaz de entender tan grande sufrimiento Teresa. Por mi experiencia es como vivir con un cuchillo clavado en el corazón.Pero aun así viviendo y recordando todo el amor que me regalo y me regala Rodrigo.
EliminarGracias y un abrazo.