RODRI SIEMPRE ESTARÁS EN NUESTROS CORAZONES.
LUCHADOR INCANSABLE,GUERRERO VENCEDOR DE GRANDES BATALLAS.


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domingo, 22 de noviembre de 2015

Siempre.



Por qué tiendes esconderte
Bajo la sombra de las estrellas
Si nuestra historia,
Cargada de memoria,
Es lo suficiente para acechar ,
El lucero que sale de tu mirada.
Porque tiendes,
Bailar con tú sonrisa.
Entre las lágrimas y tristeza.
Arrinconando con destreza,
Todo lo que es maleza.
Porque tiendes,
A disfrutar de nuestro presente,
De esa forma que solo tú entiendes,
Capaz de estar fugazmente,
Siempre persistente.



4 comentarios:

  1. El 24 de diciembre de 2013, me iba a costar tempranito para no estar sola. Una y otra cosa me entretuvieron y pasaron las horas. Cuando eran las tres de la mañana, tuve un impulso y salí al patio a mirar el cielo. enamorada de esa paz, ese silencio y esa belleza miraba...y detrás de una estrella empezaron a salir otras estrellas brillantes, resplandecían y llevaban un movimiento suave. Todas las estrellas se quedaron meciéndose como en un vals y la más grande avanzó y se puso a bailar una danza armoniosa trazando el símbolo del infinito. Mi corazón quería salirse por mi boca, saltando loco de alegría. No lo podía creer. Entre a la cocina, me lavé la cara y tomé un vaso de agua. Salí y en el cielo seguían todos (muy poquitos) uno bailando ágil, suave brillante y los otros despacito y poco separados unos de otros. Ya no lo pude dudar ¡mi hijo! esa hermosa estrella bailarina me mantuvo despierta hasta que todo quedó en silencio y me impulsó a salir al patio. Nunca lo había hecho, es tan pequeño el pedacito de cielo que desde él se ve...¡pero esa noche el cielo estaba de fiesta para mi! Mi alma gritaba ¡gustavo! ¡gustavo! ¡hijo mío! y la estrella hacía más alegre su baile, tomaba distancia y volvía ¡era él, el hijo de mi alma, mis padres y mis amigos! Me corrían lágrimas que caían solas, yo no lloraba, era inmensa mi alegría. Volví a entrar pensando que era una ilusión de mis sentidos y volví a salir y la fiesta en el cielo aumentaba, me puse a saltar, mis brazos saludaban con el alma en la punta de mis dedos. Parecían aspas de molino y yo nunca conocí una felicidad como esa. Las estrellas más pasivas empezaron a retirarse detrás de la estrella, mi estrella bailarina hizo bien claro el dibujo del infinito varias veces más y, así danzando se fue no se a donde, detrás de esa estrella. Te juro Miguel, que no fue psíquico ni "de mi cabeza" ¡lo viví! lo vi y lo sentí en oleadas de amor y felicidad. Ese 24 de diciembre el universo me regaló la mejor fiesta en familia que tuve en toda mi vida. Fue breve, uno pide siempre más... Nunca antes había visto a mi hijo ni en sueños y nunca más lo volví a ver ni a soñar. Jamás. Con el tiempo, me fui dando cuenta que esa noche vinieron para decirme que allá dónde él vive es fiesta de amor y luz. Que lo tenga claro en mi corazón para que no llore por él. Mi familia (mamá y papá y mis amigos, toda la familia), lo acompañaban para que no dude que mañana nos volveremos

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  2. a reunir y que me esperan felices. Cuando caigo en el pozo del dolor, recuerdo a mi estrellita bailarina, el dolor no pasa por recordar, pero la certeza de que nos volveremos a encontrar me da aliento y sigo viviendo Muchas veces he vuelto a salir al patio, para los cumpleaños, otras fiestas de navidad y fin de año pero esa estrella no era más el telón detrás del cual salían los que fueron todo el amor de mi vida.Acompañamiento de mis horas de alegría, fuerza de mis noches tristes del alma...mi estrellita bailarina me estará esperando, con los brazos abiertos, el día que yo cierre mis ojos y volveré a oír su amada voz diciéndome mil veces MAMÁ, para recompensarme de este vacío enorme que hay en mi mundo desde que nadie volvió ni volverá a decirme MAMÁ. Aquel ¡hola vieja, viejita linda, mamita hermosa! que se llevó para siempre en ese maravilloso instante lo volveré a oír y, aunque tanto me hace falta ahora, en el momento de gloria ¡no lo quiero ni pensar!!!! Gracias Miguel, tu poesía es fuente de belleza. Tu amor de padre, es tan profundo como mi amor de madre. Siento que tu alma y la mía se unen, en este mundo, por este sentimiento tan grande que no nos abandonará jamás. NUESTROS HIJOS. Capeamos los temporales, somos personas normales, no somos despojos humanos. Somos seres fuertes que avanzamos con garra sin bajar los brazos. La gente nos ve y nadie sabe lo que llevamos dentro. Nadie puede comprender, ni remotamente, lo que es la pérdida de un hijo. Solamente aquél que lo ha pasado. Este proceso de duelo no terminará jamás, porque con nada podremos recuperar el enorme pedazo de vida que fue pegado al alma de nuestros hijos. Ya no somos la misma persona que fuimos antes. Somos otros, tal vez mejores. Creo que si. Pero nuestra vida no quedó entera, le falta un pedazo...y ese nunca volverá. Está al lado de nuestros hijos, allá, donde ellos están...y tan pegado a ellos que ni siquiera nos podemos comunicar con ese cacho de vida que ante teníamos y que hoy no tenemos más. Un abrazo Miguel, hermano de ruta, manantial de fuerza y amor infinito que toca mi alma como un suave aliento de cielo presente, siempre presente en la belleza de la gloria de nuestros hijos LOS TRIUNFADORES. LOS QUE GANARON POR SU GRANDEZA.

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    1. Impresionante tú relato. Gracias Carmen por compartir tan bonita experiencia. Eses son los momentos que nos ayudan a superar cada día nuestra dura existencia. Un abrazo compañera de camino.

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  3. a reunir y que me esperan felices. Cuando caigo en el pozo del dolor, recuerdo a mi estrellita bailarina, el dolor no pasa por recordar, pero la certeza de que nos volveremos a encontrar me da aliento y sigo viviendo Muchas veces he vuelto a salir al patio, para los cumpleaños, otras fiestas de navidad y fin de año pero esa estrella no era más el telón detrás del cual salían los que fueron todo el amor de mi vida.Acompañamiento de mis horas de alegría, fuerza de mis noches tristes del alma...mi estrellita bailarina me estará esperando, con los brazos abiertos, el día que yo cierre mis ojos y volveré a oír su amada voz diciéndome mil veces MAMÁ, para recompensarme de este vacío enorme que hay en mi mundo desde que nadie volvió ni volverá a decirme MAMÁ. Aquel ¡hola vieja, viejita linda, mamita hermosa! que se llevó para siempre en ese maravilloso instante lo volveré a oír y, aunque tanto me hace falta ahora, en el momento de gloria ¡no lo quiero ni pensar!!!! Gracias Miguel, tu poesía es fuente de belleza. Tu amor de padre, es tan profundo como mi amor de madre. Siento que tu alma y la mía se unen, en este mundo, por este sentimiento tan grande que no nos abandonará jamás. NUESTROS HIJOS. Capeamos los temporales, somos personas normales, no somos despojos humanos. Somos seres fuertes que avanzamos con garra sin bajar los brazos. La gente nos ve y nadie sabe lo que llevamos dentro. Nadie puede comprender, ni remotamente, lo que es la pérdida de un hijo. Solamente aquél que lo ha pasado. Este proceso de duelo no terminará jamás, porque con nada podremos recuperar el enorme pedazo de vida que fue pegado al alma de nuestros hijos. Ya no somos la misma persona que fuimos antes. Somos otros, tal vez mejores. Creo que si. Pero nuestra vida no quedó entera, le falta un pedazo...y ese nunca volverá. Está al lado de nuestros hijos, allá, donde ellos están...y tan pegado a ellos que ni siquiera nos podemos comunicar con ese cacho de vida que ante teníamos y que hoy no tenemos más. Un abrazo Miguel, hermano de ruta, manantial de fuerza y amor infinito que toca mi alma como un suave aliento de cielo presente, siempre presente en la belleza de la gloria de nuestros hijos LOS TRIUNFADORES. LOS QUE GANARON POR SU GRANDEZA.

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