RODRI SIEMPRE ESTARÁS EN NUESTROS CORAZONES.
LUCHADOR INCANSABLE,GUERRERO VENCEDOR DE GRANDES BATALLAS.


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miércoles, 12 de noviembre de 2014

No hay frontera entre el cielo y la tierra



La capacidad del ser humano de amar es la mayor grandiosidad que puede existir en el universo. El amor entre padres e hijos nace desde el  primero día y no termina nunca.
Tener un hij@,verlo crecer y acompañarlo en su felicidad  diaria es el mayor logro que pueden tener unos padres que aman a sus hijos. Se puede decir que nosotros padres vivimos para nuestros hij@s. Esa es nuestra felicidad.
Pero qué pasa cuando de repente esa felicidad se ve truncada por la partida del ser que más amas que es un hij@.No hay palabras que puedan describir el dolor, la angustia el vacío la tristeza que se instala en el corazón de cada padre por la muerte de su hij@. Cada uno buscara respuestas para poder entender  la mayor desolación que la vida le provoco.
En este arduo camino de duelo por lo que pasamos habrá miles de preguntas  y muy pocas respuestas que nos vienen a la mente. Ninguna nos sirve, porque ninguna nos va a devolver a nuestro amado hij@.
Pero hay algo más grandioso que esas preguntas sin respuestas que nos regalan nuestros hij@s al corazón. No dejar de sentirlo.
 Estoy agradecido y orgulloso. POR LO MARAVILLOSO QUE ERES HIJO MIO.




 No hay frontera entre el cielo y la tierra

Que maravilloso eres hijo mío
Que te haces oír entre el ruido de mi dolor
Y el silencio de mi consuelo.
Tus ecos atravesaran montañas,
Valles, mares y tempestades…
Para sonar en cada corazón hambriento,
Con el sabor y dulzura de tu voz.
No hay frontera entre el cielo y la tierra,
Capaz de sostener;
Que me grites al oído
y te escuche en el fundo de mi pecho.
Que cantes a mi silencio,
para que mi corazón baile, las notas de tu melodía.
Que me hables con palabras invisibles
que se adentran con sonido en mi alma.
Que sonrías sigilosamente a mis ojos,
para que huya de mí, esta ladrona tristeza.
Que abraces mis pensamientos, perdidos y confundidos
para no dejar de sentir tu olor en mi piel.
Que toques con sutileza nuestros recuerdos
para ilusionarme y atraparme con solo, tu dulce mirada.
No hay frontera entre el cielo y la tierra
Capaz de sostener;
El amor y la vida que brota en nuestros corazones.

Que maravilloso eres hijo mío.




10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Francisco Moroz .Cuando habla el corazón todo es mucho mas fácil.Un saludo.

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  2. Que bonito expresas tus sentimientos.

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  3. Hola Miguel.
    Te dejo en abrazodelibro un pequeño premio, que blogs pequeños como los nuestros nos vamos otorgando como reconocimiento a nuestra labor.
    Yo me acordé de ti. recíbelo como homenaje a tu hijo y ponlo bien visible. Te lo mereces.
    Un abrazo grande

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  4. Hermoso latir el de tu corazón, precioso el poema Miguel.
    Lo comparto con mucho gusto.
    Feliz fin de semana.

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  5. Precioso! Están en cada segundo! Un abrazo enorme

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  6. Mi alma baila al son de tu poesía. Sí, Miguel, son maravillosos nuestros hijos. Ese pedazo de vida que se fue con ellos, nunca volverá, nosotros también hemos partido en parte. Hoy, estamos aprendiendo a convivir con el dolor, con grandes tropezones. Pero ellos son el rayo de luz que nos sostiene y nos dice que no hay muerte, que no hay separación, que el lazo del amor nos une y nunca se romperá. Ellos han llegado al lugar donde no existe el dolor y donde reina la luz, el amor y la paz. Ellos nos envían, desde su alma ese rayo de infinito amor que es la energía que nos mantiene fuertes para seguir viviendo y tener una buena calidad de vida. Desde el triunfo de su paso por el planeta, nos ayudan para que nosotros también lleguemos triunfantes cuando llegue el momento de reunirnos con ellos. Si, Miguel, nuestros hijos son maravillosos. Triunfaron, son guerreros que ganaron la batalla, y con su luz nos acompañan y ponen estrellitas en los momentos de nuestra vida. Aunque el dolor no se cura, las maravillas de su amor que nos abrazan, nos hacen sentir que estamos unidos...solamente no los vemos. Gracias por este bellísimo poema, amigo. Tu corazón canta las glorias de Rodrigo y le enseña al mío a cantar las glorias de Gustavo. Gracias, dios te bendiga.

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  7. Muy emotivo y tierno, un abrazo fuerte

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